
Los ronquidos son un auténtico problema para algunas personas, y no sólo para aquéllos que duermen, sino también para quienes descansan a su lado. Y digo “descansan” por emplear un eufemismo, porque todos conocemos a personas (sobre todo mujeres) que no pueden conciliar el sueño debido a los continuos ronquidos de la pareja con la que comparten cama; incluso seguro que hay muchos que os sentís identificados con lo que cuento…
Los ronquidos no consisten de por sí en una enfermedad, pero sí pueden constituir un auténtico problema de descanso y crear insomnio y ansiedad en las personas que duermen con alguien que ronca. Bien por el ruido en sí, bien por la angustia que nos causa el temor a que dicha persona se quede sin respiración, la cuestión es que se pasan las horas y cada vez es más difícil conciliar el sueño.
En España se calcula que el cincuenta por ciento de los hombres y el veinticinco por ciento de las mujeres roncan más de cinco días a la semana. Los ronquidos son en realidad vibraciones del paladar blando durante el sueño como consecuencia de un estado de relajación. En su peor estado, pueden ser los síntomas de una enfermedad grave llamada Síndrome de Apnea/Hipopnea del Sueño.
Sin embargo, hay una serie de medidas que puede ayudaros a prevenir y evitar los ronquidos simples (es decir, cuando se trata de ruidos moderados u ocasionales):
Las personas con sobrepeso debe intentar perder los kilos sobrantes, ya que suelen ser causa habitual de los ronquidos. La vida sedentaria es también un problema en este sentido; la mejora del tono muscular puede hacer maravillas.
Hay que intentar evitar dormir boca arriba, porque en esta postura la lengua termina por caer hacia atrás en la garganta. ELlas vías respiratorias se estrechan y el aire tiene problemas para salir, causando los ruidos y la agitación.
También es bueno intentar alzar la parte de la cama de la cabecera; se puede poner un calce bajo las patas de la cama para subir ligeramente esta zona. Mantener la cabeza algo elevada favorece la respiración.
El cansancio excesivo no es bueno para nada, y menos aún para los ronquidos, así que hay que intentar evitarlo; también hay que procurar irse a la cama y levantarse a horarios regulares. Y si la congestión nasal es algo habitual, lo mejor es ir al médico para descartar otros problemas.
Los sedantes, el alcohol y las comidas copiosas antes de dormir son totalmente contraproducentes para nuestro organismo, y los ronquidos son sólo una de las muchas consecuencias negativas que pueden causar. Las infusiones relajantes como la valeriana son mucho más saludables, así como las cenas ligeras (dos horas antes de irse a la cama, a poder ser) y tomarse un vaso de leche templada antes de irse a la cama.
Vía: El periódico de la farmacia.




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