neumonia

Qué es y cómo se trata la neumonía

El tema del post que nos ocupa, la neumonía, lo traigo a colación porque recientemente he vivido de cerca esta enfermedad, ya que la han sufrido de forma consecutiva un familiar y un conocido. La neumonía puede llegar a ser una enfermedad muy grave y causar incluso la muerte, por lo que no debemos descuidarnos a la hora de prevenir su aparición o tratarla si ya se ha presentado.

En general, podemos decir que bajo el nombre de neumonía se agrupa un compendio de infecciones pulmonares provocadas por distintos agentes (microorganismos) diferentes. En adultos se suele presentar por efecto del ataque de virus o, más corrientemente, bacterias.

Existe más riesgo de padecer neumonía entre niños, personas mayores y aquéllos que padezcan de diabetes, debilidad del sistema inmunológico o patologías cardiacas y pulmonares. En cuanto a los síntomas, dependiendo de cuál sea la causa de la infección, serán de un tipo o de otro; pero a modo general suelen manifestarse en forma de dolores en el pecho, escolofríos, sensación de ahogo, fiebre y tos con expectoración.

El tratamiento suele depender de lo grave que sea la neumonía, pero en muchos casos hay que ingresar al que la padece en el hospital para poder someterle a tratamientos por vía intravenosa. Además, suele ser necesaria la administración de oxígeno como apoyo al sistema respiratorio, y el algunos casos se añade suero intravenoso.

Prevenir la neumonía es difícil; aparte de evitar resfriarse, también puede servir hacer ejercicios de respiración o inhalar vahos para eliminar las secreciones de las vías respiratorias. Hay vacunas, además, que protegen a quienes las reciben en un setenta por ciento de los casos.

Fuente: Revista Prevenir.

Imagen: National Library of Medicine.