Es importante que desde temprana edad, cuidemos la salud de nuestros huesos para que en un futuro podamos afrontar mejor los problemas que puedan surgir. Y una buena forma de cuidarlos es con la alimentación y evitar o reducir, ciertos alimentos que no son muy beneficiosos para nuestros huesos.
Como la sal, de la que ya os hablamos, que en grandes cantidades provoca calciuria, excreción de calcio mediante la orina, lo cual debilitaría nuestros huesos. Lo mismo ocurre con el consumo excesivo de proteínas, por lo que debemos controlar la cantidad de carne que ingerimos.
Los refrescos contienen ácido fosfórico que reduce la absorción natural del calcio, así que debemos tratar de no abusar de ellos, si no queremos que los huesos se resientan. El café es otro producto poco recomendable, pues también provoca que haya excreción de calcio por la orina, si abusamos de él.
En cuanto al alcohol, de sobra es sabido que una o dos copas al día son beneficiosas para nuestro cuerpo, pero si consumimos alcohol sin moderación solo conseguiremos debilitar los huesos, además de perjudicarte a nivel general.
