Obesidad infantil: ¡cuidado con la tele!

La obesidad es uno de los problemas de salud más importantes en el mundo occidental. Cada vez más adultos y niños padecen sobrepeso, llegando a extremos de obesidad que pueden causar serios problemas de salud e incluso la muerte. Nuestro estilo de vida sedentario y la afición por parte de la población a los alimentos ricos en grasas, azúcares y sal son los principales motivos de este problema. Y no sólo eso: hay más razones, como la que han descubierto unos científicos de la Universidad de Yale en un estudio: los anuncios de comida hacen los niños consuman un 45% de alimentos más sin darse cuenta.

El problema es que los anuncios de snacks, bollería industrial y golosinas se emiten constantemente en el horario en el que los niños ven la televisión, intercalados entre series juveniles y dibujos animados.

El estilo de vida actual, en el cual los padres faltan a menudo de casa por motivos laborales y los niños meriendan solos (o quedan a cargo de otras personas que quizás no les presten tanta atención), hace que la tentación de acudir a la nevera o la despensa a comer patatas fritas, donuts o bollos se vea incrementada por esta publicidad.

Según el estudio, ese incremento de la ingesta de comida podría traducirse en unos 5 kilos de aumento de peso al año en un niño, lo que indica el riesgo evidente de sobrepeso. De todas formas, este aumento puede contrarrestarse con más ejercicio físico o con una dieta equilibrada y con menos calorías en el resto de las comidas.

La prevención también ayuda: evitar tener en casa alimentos potencialmente “peligrosos”, como snacks dulces y salados, bollería industrial, refrescos azucarados, chocolate, etc., puede ser también una estupenda medida.

Vía: Medline Plus.