Monodietas, perjudiciales y sin beneficios

1 May 2009 · Por Adrian en: Consejos para cuidar tu salud, Mitos sobre la salud · ¡Comenta!
071113132240 Monodietas, perjudiciales y sin beneficios

En la red abundan todo tipo de monodietas, la dieta de las coles de bruselas, puré de calabaza, mate cocido, carne, plátanos y yogures, las berenjenas y naranjas, salchichas light, del betabel, del huevo, etc. todas ellas tienen dos características a evitar si lo que buscáis es perder peso: comer lo mismo durante días y cuanto quieras de ello.

Quizá os preguntéis que pueden de tener de malo aparte del aburrimiento y hartazgo que produce comer diariamente el mismo menú durante de media al menos 7 días. Lo primero y lo que más o importa: no adelgazaréis. “¿Como es posible? pero si dicen que se pueden perder hasta 3 kilos en una semana!“. Haya calma, si, adelgazaréis, pero no eliminaréis esa grasa que tanto deseáis, y eso se debe a que es casi imposible perder grasa en una semana y sin hacer ejercicio (y sin tomar ningún suplemento).

Nuestro organismo es una máquina eficiente que dispone de cuatro fuentes principales de energía:

1. El azúcar de nuestra sangre
2. El glucógeno (y algo de grasa) del hígado
3. La grasa distribuida por todo el cuerpo
4. Las proteínas de nuestros músculos

Estas se consumen en el orden indicado, es decir, si pasáramos un día en ayunas nuestro cuerpo tiraría de las reservas del hígado y empezaría a consumir grasas, una vez terminado con el hígado empezaría también con las proteínas, etc.

Con las ‘monodietas’ lo que conseguís primero es perder agua, no solo por la recomendación explícita de tomar infusiones, sino porque las dietas hiperproteicas tienen ese efecto, al igual que producen acidosis, etc. todo ello hará trabajar demasiado a los riñones, de ahí la recomendación ‘no seguir más de X días‘. En segundo lugar perderéis el azúcar de vuestra sangre (o glucemia), lo cual os puede llevar a sufrir mareos e incluso desmayaros (pues el cerebro es uno de esos órganos que no puede alimentarse de ‘grasa’, necesita azucar).

Finalmente perderéis el glucógeno de vuestro hígado (y también músculos) en un intento de vuestro cuerpo de mantener el azúcar en sangre para no sufrir una hipoglucemia, lo que hará que veáis en la váscula como bajan esos kilos. Pero no, no perderéis esa grasa abdominal tan molesta, o la piel de naranja (a no ser que vuestro nivel de deshidratación sea extremo) con estas dietas, perderéis agua y azucar (el glucógeno son azúcares acumulados en el hígado). Nuestro organismo en cambio recupera tanto el agua y azúcar con facilidad, por lo tanto, sufriréis ese efecto rebote tan temido.

¿La solución? una dieta hipocalórica, baja en grasas, rica en vitaminas y fibra y sobretodo y ante todo, VARIADA. Tardaréis más, pero será más efectiva.

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