
El sol del verano es algo maravilloso, estupendo para nuestro organismo; nos aporta vitamina A (betacaroteno), mejora nuestro ánimo y nuestro humor, evita la angustia y la ansiedad y nos proporciona un bello tono bronceado. Pero también tiene su parte negativa, como las manchas que aparecen en la piel de algunas personas que se exponen al sol sin la protección adecuada. Eliminar estas manchas no es fácil, pero el mejor momento es ahora, cuando estamos en pleno invierno y no nos exponemos a los rayos del astro Rey.
Una de las formas más eficaces de terminar con las manchas en la piel, sean del tipo que sean (léntigos, cloasma, melasma…), es la aplicación de láser. Esta técnica devuelve a la piel su tono uniforme, pero también hay que tener ciertas precauciones a la hora de seguir un tratamiento de estas características.
Dos de los tratamientos más eficaces de los que se aplican en la actualidad son el láser Q-Switched y el Alex trivantage. Las sesiones a las que deben someterse los pacientes son sólo una o dos, durante las cuales la aplicación de este tipo de luz realiza su función de manera rápida y eficiente. El láser está recomendado para eliminar gran cantidad de problemas: pecas, léntigos, manchas solares…
Las personas con melasma y cloasma gestacional no deberían exponerse a la radiación láser, ya que este tipo de tratamiento puede tener una acción contraria y empeorar el aspecto de las manchas en la piel. En cuanto a la época del año, el láser se puede aplicar en cualquier estación excepto el verano.




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