
No hay casi nada tan molesto como no poder respirar por la nariz. Hay personas que sufren constantemente de este problema, bien por patologías asociadas (sinusitis, vegetaciones…), bien por predisposición natural o por tener los conductos muy estrechos. Sea como fuere, es algo muy incómodo, que puede llegar incluso a dejarnos sin dormir.
La obstrucción nasal, normalmente, se trata con vaporizadores que se venden en las farmacias, pero también hay remedios naturales muy eficaces.
El primero consiste en una infusión de varios ingredientes con efectos descongestionadores. Para hacerla, hay que poner al baño María dos cucharadas de agua limpia, tres gotas de aceite de oliva, tres gotas de esencia de lavanda y un poco de sal marina.
Cuando esté caliente y los ingredientes se hayan disuelto, vierte el líquido resultante en un inhalador o un cuentagotas (incluso te puede servir una jeringuilla de plástico sin la aguja). Deja que se enfríe y aplícatelo en las fosas nasales.
Otra opción, esta vez para beber y como tratamiento para la sinusitis, es hervir una cucharadita de ralladura de jengibre y unas hojas de eucalipto en un litro de agua durante quince minutos. Después, filtra el agua resultante y añade el zumo de un limón y dos cucharadas de miel. Bebe una taza de la infusión por la mañana y otra por la noche hasta que mejoren los síntomas.
Imagen: Gemsling.




Últimos comentarios