Las infecciones en el ombligo se suelen considerar un problema que sólo afecta a los bebés y los niños muy pequeños. Esto es totalmente incierto: la onfalitis (que así se le llama a este tipo concreto de infección) es también frecuente en los adultos.
Los Colegios Oficiales de Médicos alertan sobre la aparición de este tipo de infecciones y nos dan pautas acerca de cómo tratarlas; si aparecen, no deben dejarse de lado ni restárseles importancia, ya que pueden derivar en problemas mayores.
La onfalitis se da en los adultos de forma localizada, con evolución lenta y de tipo crónico. Para tratarla se suelen emplear antibióticos, y se debe acudir al médico siempre que notemos que nuestro ombligo está enrojecido, se calienta mucho, presenta supuraciones o mal olor, se hincha o nos duele.
Los botones, piercings, tejidos que contacten con la zona y otras materias pueden causar alergias que es posible que deriven en una infección. Lo mejor es vestirse con materias naturales, como el algodón, y evitar en todo caso el contacto con metales o plásticos. En caso de alergias, los piercings están totalmente contraindicados.
Mantener una higiene integral y adecuada es algo muy importante. Debe usarse siempre un jabón neutro, lavar el ombligo a fondo todos los días y, sobre todo, secarlo perfectamente insistiendo en todos los pliegues para evitar que los hongo o las bacterias puedan proliferar con la humedad.
Fuente: Revista Prevenir.
Imagen: Dan Zen.
