
En el post de hoy lunes voy a terminar de hablaros sobre el tema de los nutrientes imprescindibles para la alimentación de las madres durante el embarazo. El déficit de alguna de estas sustancias puede ocasionar problemas para la salud de la madre o del feto, además de complicar el momento del parto, así que es muy importante controlar su presencia en nuestra dieta cotidiana, bien como parte de la alimentación o como suplementos recetados por el médico.
Si en el artículo anterior os hablaba de la importancia del ácido fólico y el hierro, hoy comentaremos otras dos sustancias clave para las madres gestantes: el calcio y el yodo.
El calcio, como probablemente todo el mundo sabe, es el mineral más importante en la formación del esqueleto. La OMS recomienda una ingesta de unos mil quinientos miligramos de calcio al día a las mujeres embarazadas; esta cantidad se puede conseguir tomando cinco raciones de alimentos lácteos al día.
Por ejemplo, se puede consumir un vaso de leche, un yogur o cincuenta gramos de queso curado por ración. Además de los derivados de la leche, también tienen mucho calcio la soja, el brécol, las sardinas en aceite, los calamares y las anchoas.
En cuanto al yodo, es también una sustancia importante aunque en menor medida que las tres anteriores. Su presencia en la dieta de las embarazadas está relacionada con el desarrollo neuronal del bebé. En una dieta saludable donde el pescado no falte, hay suficiente yodo como para no necesitar un suplemento; pero como precaución es conveniente tomarlo en forma de pastillas durante el tiempo que indique el médico.
Fuente: Revista Prevenir.
Imagen: Alessandrogiraldi.




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