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Alimentos que no se deben mezclar

Vaya por delante que no estoy hablando de dietas disociadas ni nada por el estilo. La alimentación sana incluye todo tipo de alimentos y nutrientes, y por lo general no debemos renunciar a ninguno. Sin embargo, lo que sí es cierto es que algunas sustancias “desactivan” las propiedades benéficas de otras cuando se consumen al mismo tiempo, y así se aprovechan menos los beneficios de algunos nutrientes.

Es lo que ha publicado la Fundación Eroski (FE) en un informe, en el cual indica que un consumo excesivamente alto de algunos alimentos puede inhibir las propiedades beneficiosas de otros. Así que también nos dan algunos consejos para evitarlo.

Por ejemplo, algo que solemos hacer es cocinar verduras como espinacas o acelgas con bechamel. Pues resulta que los oxalatos que contienen estas verduras forman sales minerales al unirse con el calcio de la leche, con lo que la asimilación de este mineral queda muy limitada. Es lo mismo que ocurre con los batidos de fresas, cerezas, ciruelas, kiwi o albaricoques; si mezclamos estas frutas con lácteos como yogur o helado, el calcio quedará bloqueado por sus oxalatos.

Las dietas con demasiada fibra también quedan en entredicho. El salvado (la cáscara de algunos cereales) contiene filatos, que impiden asimilar bien el hierro. Por su parte, hay verduras como las coles o los nabos que contienen sustancias encargadas de fijar el yodo de los alimentos, e impiden que este elemento sea absorbido por el organismo.

Además, algunos alimentos y bebidas como las espinacas, las pasas, la granada, el té, el café o la manzana, entre otros, contienen unas sustancias llamadas taninos que pueden llegar a alterar la absorción del hierro y de determinadas proteínas.

Vía: Revista Prevenir.

Imagen: Willamcho.