
La achicoria es una planta muy conocida por nuestros abuelos, ya que, en tiempos de penuria en los que el café era un bien muy escaso, esta planta sustituía a la bebida (con las lógicas carencias). Hoy día encontramos las hojas de achicoria roja en las ensaladas, pero como planta medicinal también es muy apreciada.
Su nombre latino es Cichorium Intybus y siempre ha sido muy utilizada para mejorar patologías relacionadas con el aparato digestivo. Su contenido en sustancias como la inulina o la lactucina propicia la estimulación de los órganos de este aparato.
¿Y qué significa esto? Pues que es un tónico estomacal que favorece considerablemente las digestiones y abre el apetito, siendo muy recomendada en posibles casos de anorexia o casos de inapetencia infantil. Este tónico se prepara infusionando treinta gramos de raíces de achicoria secas en un litro de agua, y debe tomarse una taza antes de comer.
La insuficiencia biliar también puede aliviarse con la achicoria, mediante la ingesta de la infusión antes indicada a razón de dos tazas al día. Y una buena solución para el estreñimiento es hacer una infusión de veinte gramos de raíces secas en un litro de agua durante diez minutos, y tomar una taza después de cada comida. La achicoria cocida también es muy buena para este problema.
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